Húmedos

Las inquietas manos continuan hacia abajo, siempre hacia el sur. El bello centro, marcado por la esbeltez de las caderas, siempre, con la sufciente carne como para tentar al más escéptico de los carnívoros.

El viejo

No bebe para olvidar, ese cliché no le queda. Lo hace porque le gusta el ron, no la cerveza, ni el vino. Actualmente, consume del que aparezca (y el dinero alcance). Seguro en sus años mozos fue más selectivo. Eso sí, no deja de comer ni por el elixir más deseable. “Con la familia, todo, contra la familia, nada”, profesa, aunque a veces parezca incumplirlo.

Definición

A la vulva que no tenga quien la traspase

Al pene que no tenga donde agujerear

Hurga los más recónditos parajes

y riega sus secretos sobre nosotros

los que contemplamos deseosos profanar vuestra lira

Déjame odiarte

Acostumbrada a inspirar odio

y a darle de beber,

ruego por no tentarte.

Bésame

Bésame dulce, debajo del cuerpo

como si fuera el último beso que darías sobre la tierra.

Prefacio

Busco el prefacio de tu aliento
y la manera, y el modo; ¿cómo decirte?

Insomnio

¡No puede ser que estés despierto!
Necesitamos quemar un poco este fuego.
Insomnio.
Enfermas y curas.

Demonios y amor

Un día de estos no muy lejano
yo seré tu mal,
y te mostraré los caminos inciertos,
y si quieres, te enseñaré la infidelidad.

Nacimiento de un verso

Hubiese deseado que tuviera
de hada, de dragón, de místico
pero nació así;
desprovisto,
desnudo,
sin herencia.

De cómo decidir ser periodista y otras historias.

Como todos mis parientes querían moldearme a su antojo, me presentaban amigos que me convertían a cada rato en doctora, ingeniera, masajista, maestra, cantinera generosa, licenciada en dominó, presidenta del país…